Qué hace un maquetador

Qué es un maquetador o diseñador editorial y qué hace

Qué es un maquetador o diseñador editorial y qué hace

Índice

Un maquetador editorial es el profesional encargado de organizar y componer textos, imágenes, ilustraciones, gráficos y otros elementos dentro de las páginas de una publicación para conseguir que la información resulte clara, coherente, legible y visualmente atractiva.

Cuando este trabajo se aplica a libros, revistas, catálogos, informes, folletos, memorias, manuales u otras publicaciones, hablamos de maquetación editorial.

Muy relacionado con este perfil encontramos al diseñador editorial, profesional que no solo distribuye el contenido dentro de las páginas, sino que puede encargarse también de definir el concepto visual completo de la publicación: retícula, tipografías, jerarquías, colores, tratamiento de imágenes, ritmo entre páginas y otros recursos gráficos.

Aunque los términos maquetador, diseñador editorial y diseñador gráfico se utilizan a veces como si fueran equivalentes, no describen exactamente las mismas funciones. En muchos proyectos una misma persona puede desempeñar varios de estos roles, pero en producciones editoriales complejas pueden intervenir profesionales diferentes.

En esta guía vamos a ver qué es un maquetador, qué hace un diseñador editorial, en qué consiste la maquetación editorial, qué elementos se trabajan, qué programas se utilizan y cuál es la diferencia entre diseño gráfico, diseño editorial y maquetación.

¿Qué es maquetar?

Maquetar consiste en organizar y distribuir dentro de un formato determinado los diferentes elementos que forman una publicación.

Estos elementos pueden incluir:

  • Texto.
  • Títulos y subtítulos.
  • Fotografías.
  • Ilustraciones.
  • Gráficos.
  • Tablas.
  • Citas.
  • Pies de foto.
  • Números de página.
  • Encabezados y pies.
  • Notas.
  • Iconos y otros recursos visuales.

 

La maquetación no consiste simplemente en colocar los elementos donde haya espacio o donde resulten visualmente agradables. Su objetivo es construir un sistema que organice la información y facilite al lector entender cómo debe recorrerla.

Para ello se toman decisiones sobre aspectos como:

  • El tamaño y formato de la publicación.
  • Los márgenes.
  • La retícula.
  • El número y anchura de las columnas.
  • La posición de los elementos.
  • Las tipografías utilizadas.
  • Los tamaños y pesos tipográficos.
  • El interlineado.
  • La longitud de las líneas de texto.
  • La jerarquía entre títulos, subtítulos y cuerpo.
  • La relación entre texto e imagen.
  • Los espacios en blanco.
  • La paginación.
  • Los elementos recurrentes.
  • El ritmo visual entre páginas.
  • Las características técnicas necesarias para impresión o distribución digital.

 

Una buena maquetación consigue que el lector pueda recorrer el contenido de manera natural, identificar rápidamente los distintos niveles de información y mantener una lectura cómoda a lo largo de toda la publicación.

¿Qué es un maquetador?

Un maquetador es el profesional encargado de transformar un conjunto de contenidos en páginas organizadas de acuerdo con una estructura visual determinada.

Puede recibir textos, imágenes, fotografías, ilustraciones, tablas y otros materiales y encargarse de integrarlos dentro de una publicación respetando su diseño, retícula y sistema tipográfico.

Un maquetador puede trabajar en proyectos como:

  • Libros.
  • Revistas.
  • Catálogos.
  • Memorias corporativas.
  • Informes.
  • Folletos.
  • Manuales.
  • Dossiers.
  • Presentaciones.
  • Publicaciones académicas.
  • Documentos digitales.

 

Dependiendo del proyecto, puede recibir un diseño editorial completamente definido y encargarse fundamentalmente de aplicarlo, o participar también en decisiones relacionadas con la estructura y la apariencia de la publicación.

Por este motivo, en estudios pequeños, editoriales independientes o profesionales freelance es habitual encontrar perfiles que trabajan simultáneamente como diseñadores editoriales y maquetadores.

¿Qué es un diseñador editorial?

Un diseñador editorial es un diseñador gráfico especializado en la creación y organización visual de publicaciones.

Su trabajo consiste en desarrollar un sistema gráfico capaz de organizar grandes cantidades de información de una manera atractiva, coherente y funcional.

No trabaja únicamente sobre una página aislada. Debe pensar en cómo funciona la publicación como conjunto: cómo comienza, cómo se desarrollan las distintas secciones, qué jerarquía existe entre los contenidos y cómo se mantiene la coherencia visual a lo largo de todas sus páginas.

Entre otras decisiones, puede encargarse de establecer:

  • El formato de la publicación.
  • La retícula editorial.
  • Los márgenes.
  • Las familias tipográficas.
  • Los tamaños y pesos.
  • La jerarquía de títulos y textos.
  • La paleta cromática.
  • El estilo de fotografías e ilustraciones.
  • El diseño de tablas y gráficos.
  • Los sistemas de navegación.
  • El ritmo entre páginas.
  • Las cubiertas y elementos exteriores, dependiendo del proyecto.

 

Por tanto, el diseño editorial combina diseño gráfico, tipografía, composición, jerarquía visual y conocimientos técnicos de producción.

¿Qué hace un maquetador editorial?

Las funciones concretas dependen del tipo y tamaño del proyecto, pero un maquetador editorial profesional suele trabajar en muchas más cuestiones que simplemente colocar textos e imágenes.

Organiza los contenidos

Distribuye textos, fotografías, ilustraciones, gráficos y demás recursos siguiendo una estructura lógica.

Debe decidir cómo resolver situaciones reales que no siempre pueden preverse durante la fase inicial de diseño: textos demasiado largos, imágenes con diferentes proporciones, capítulos de distinta extensión, tablas complejas o páginas con contenidos excepcionales.

Crea o aplica una retícula

La retícula proporciona una estructura común a las páginas.

Puede determinar columnas, módulos, márgenes, líneas de referencia y puntos de alineación que ayudan a mantener la coherencia del documento.

Una buena retícula no tiene por qué hacer que todas las páginas sean iguales. Al contrario: debe ofrecer un sistema suficientemente flexible para permitir variedad manteniendo una lógica visual común.

Trabaja la tipografía

La tipografía es uno de los elementos más importantes de cualquier proyecto editorial.

El maquetador debe controlar aspectos como:

  • Familia tipográfica.
  • Tamaño.
  • Peso.
  • Interlineado.
  • Espaciado.
  • Alineación.
  • Anchura de columna.
  • Sangrías.
  • Espacios entre párrafos.
  • Jerarquías.

 

Si quieres profundizar en este concepto puedes consultar mi guía sobre qué es la tipografía y mi selección de tipografías famosas y fuentes conocidas.

Crea estilos de párrafo y carácter

En publicaciones extensas no resulta eficiente aplicar manualmente el formato a cada título o párrafo.

Por eso se utilizan estilos de párrafo y estilos de carácter, que permiten definir previamente las características de cada elemento.

Por ejemplo, podemos disponer de estilos diferentes para:

  • Título de capítulo.
  • Subtítulo.
  • Cuerpo de texto.
  • Cita destacada.
  • Pie de foto.
  • Nota.
  • Listado.

 

Además de mantener la coherencia, los estilos permiten modificar posteriormente todo el documento de forma mucho más rápida.

Controla la jerarquía visual

No toda la información tiene la misma importancia.

El diseñador editorial y el maquetador utilizan tamaño, peso tipográfico, color, posición, espacio y otros recursos para indicar al lector qué debe ver primero y cómo se relacionan los distintos niveles de contenido.

Gestiona imágenes e ilustraciones

Las imágenes no deben colocarse simplemente en los espacios que quedan libres.

Es necesario tener en cuenta su función narrativa, proporción, tamaño, resolución, encuadre y relación con el texto.

En una publicación ilustrada, esta relación puede convertirse en una parte fundamental del propio diseño.

Si estás trabajando en un proyecto de este tipo puedes consultar también mi página de ilustración editorial para libros y publicaciones.

Diseña tablas y gráficos

Informes, memorias, manuales y publicaciones corporativas pueden contener grandes cantidades de información numérica.

Una buena maquetación debe conseguir que tablas, gráficos, diagramas e infografías sean comprensibles y coherentes con el resto de la publicación.

Gestiona páginas maestras y elementos recurrentes

En programas profesionales de maquetación es habitual trabajar con páginas maestras o sistemas equivalentes.

Permiten automatizar elementos que aparecen repetidamente, como:

  • Números de página.
  • Encabezados.
  • Pies.
  • Retículas.
  • Elementos decorativos.
  • Identificadores de capítulo o sección.

 

Esto ayuda a mantener la coherencia y reduce considerablemente los errores.

Controla la paginación

El número total de páginas y la posición de cada contenido pueden tener implicaciones tanto visuales como técnicas.

El maquetador debe controlar capítulos, secciones, páginas de inicio, páginas en blanco justificadas, índices, anexos y otros elementos para construir una publicación ordenada.

Revisa la coherencia del documento

En un documento de cien o doscientas páginas es muy fácil que aparezcan pequeñas inconsistencias.

Parte del trabajo consiste en detectar cuestiones como:

  • Títulos con formatos diferentes.
  • Espacios irregulares.
  • Elementos desalineados.
  • Imágenes mal colocadas.
  • Pies de foto incorrectos.
  • Números de página erróneos.
  • Estilos aplicados de forma inconsistente.
  • Saltos de página problemáticos.

Prepara el archivo final

Cuando la publicación va a imprimirse, el trabajo no termina cuando el documento se ve correctamente en pantalla.

El maquetador debe comprobar las especificaciones del sistema de producción y preparar adecuadamente los archivos finales para evitar problemas posteriores.

Diferencia entre maquetador y diseñador editorial

Aunque ambos perfiles están estrechamente relacionados, maquetación y diseño editorial no son exactamente lo mismo.

El diseño editorial plantea el sistema visual de una publicación: concepto gráfico, estructura, tipografías, colores, jerarquías, tratamiento de imágenes y lenguaje visual.

La maquetación editorial desarrolla ese sistema sobre el contenido real y resuelve página por página todas las situaciones que aparecen.

Podemos resumirlo así:

El diseño editorial establece las reglas del sistema y la maquetación las aplica y desarrolla a lo largo de la publicación.

Diseñador editorial Maquetador editorial
Define el concepto visual. Aplica y desarrolla ese sistema.
Establece tipografías, colores y jerarquías. Utiliza esos estilos en el contenido real.
Diseña la retícula. Distribuye los elementos dentro de ella.
Define el tratamiento de imágenes. Integra las imágenes en cada página.
Determina las reglas de composición. Resuelve las excepciones que aparecen.
Construye la identidad de la publicación. Mantiene su consistencia página a página.

 

En la práctica, estas fronteras no siempre son tan rígidas. Un diseñador editorial puede encargarse también de toda la maquetación, especialmente en proyectos freelance o equipos pequeños.

Diferencia entre diseñador gráfico y diseñador editorial

El diseñador gráfico trabaja en comunicación visual en un sentido muy amplio y puede desarrollar identidades corporativas, campañas, cartelería, packaging, publicaciones, páginas web, presentaciones y muchos otros tipos de piezas.

El diseñador editorial, en cambio, está especializado específicamente en publicaciones y documentos estructurados.

Diseñador gráfico Diseñador editorial
Puede trabajar en numerosos ámbitos de comunicación visual. Se especializa en publicaciones.
Puede diseñar logotipos, packaging, campañas, webs o carteles. Trabaja con libros, revistas, catálogos, informes y documentos.
No necesariamente trabaja con documentos multipágina. Trabaja habitualmente con sistemas de muchas páginas.
Puede utilizar muchas herramientas diferentes. Suele utilizar software específico de maquetación editorial.

 

El diseño editorial es, por tanto, una especialización dentro del diseño gráfico.

Diferencia entre maquetador editorial y maquetador web

El término maquetador también se utiliza en el ámbito del desarrollo web, pero hace referencia a un trabajo diferente.

Un maquetador editorial organiza contenidos dentro de publicaciones como libros, revistas, catálogos o informes.

Un maquetador web, en cambio, transforma un diseño de interfaz en una estructura que pueda visualizarse correctamente en un navegador, tradicionalmente mediante tecnologías como HTML y CSS.

Aunque ambos trabajan con conceptos como composición, estructura y jerarquía, los medios, herramientas y conocimientos técnicos son diferentes.

¿Qué tipos de publicaciones puede maquetar un diseñador editorial?

La maquetación puede aplicarse prácticamente a cualquier publicación que necesite organizar contenidos dentro de una estructura determinada.

Libros

La maquetación de libros puede aplicarse a novelas, ensayos, poesía, libros educativos, libros de arte, publicaciones ilustradas, manuales o libros infantiles.

Una novela fundamentalmente textual requerirá un sistema relativamente sobrio, mientras que un libro de arte o una publicación ilustrada puede necesitar una composición mucho más compleja.

Revistas

Las revistas suelen combinar numerosos tipos de contenidos: reportajes, entrevistas, fotografías, ilustraciones, destacados, publicidad, índices y diferentes secciones.

Por este motivo requieren una retícula flexible capaz de generar variedad sin perder la identidad visual de la publicación.

Catálogos

Los catálogos necesitan organizar fotografías, referencias, precios, descripciones, características técnicas y otra información de manera sistemática.

Cuando contienen cientos de productos, la correcta utilización de estilos y sistemas automatizados resulta especialmente importante.

Memorias e informes corporativos

Una memoria anual o informe corporativo puede incluir textos extensos, cifras, tablas, gráficos, fotografías e infografías.

El trabajo del diseñador editorial consiste en transformar toda esa información en un documento comprensible, visualmente ordenado y coherente con la identidad de la organización.

Folletos, dípticos y trípticos

Aunque tengan pocas páginas, también requieren decisiones editoriales relacionadas con jerarquía, orden de lectura, pliegues y distribución de contenidos.

Manuales y guías

En este tipo de publicaciones la facilidad de consulta es fundamental.

Índices, numeraciones, iconos, llamadas, tablas y distintos niveles de información deben organizarse de manera especialmente clara.

Dossiers y presentaciones

Aunque una presentación no sea una publicación editorial tradicional, comparte muchos de sus principios: estructura, secuenciación, jerarquía, tipografía, relación entre texto e imagen y coherencia entre páginas o diapositivas.

Publicaciones académicas

Tesis, revistas científicas, investigaciones y otras publicaciones académicas pueden incorporar bibliografías, referencias, notas, tablas, figuras y sistemas de numeración complejos.

Publicaciones digitales

También existen publicaciones destinadas exclusivamente a pantalla.

El diseño deberá adaptarse entonces al dispositivo, formato de distribución y tipo de lectura previsto.

Elementos fundamentales de una maquetación editorial

Una publicación funciona como un sistema. Cada una de sus decisiones afecta al resto y, por tanto, la calidad final depende de conseguir que todos sus elementos trabajen conjuntamente.

Retícula editorial

La retícula es la estructura invisible que ayuda a organizar los elementos dentro de una página.

Puede definir:

  • Columnas.
  • Módulos.
  • Márgenes.
  • Medianiles.
  • Alineaciones.
  • Líneas de referencia.

 

Una novela puede funcionar con una estructura sencilla de una columna, mientras que una revista o un informe puede utilizar composiciones modulares considerablemente más complejas.

Márgenes

Los márgenes determinan la distancia entre el contenido y los límites de la página.

No son simplemente espacios desaprovechados. Ayudan a proporcionar respiración, equilibrio y comodidad de lectura.

En libros impresos debe prestarse especial atención al margen interior, ya que la encuadernación puede modificar cuánto espacio queda visualmente disponible al abrir las páginas.

Columnas

Las columnas permiten controlar la longitud de las líneas y organizar varios tipos de contenido dentro de una misma página.

Su número dependerá del formato, la tipografía, el tipo de publicación y el volumen de información.

Tipografía

La tipografía afecta directamente a la personalidad, jerarquía y legibilidad de una publicación.

No basta con elegir una fuente bonita. Es necesario controlar cómo se comporta en textos largos, qué pesos tiene disponibles, qué espacio ocupa y cómo funciona en diferentes tamaños.

Jerarquía visual

Una publicación puede contener títulos, subtítulos, destacados, cuerpos de texto, pies, notas y muchos otros niveles.

La jerarquía visual ayuda al lector a entender qué elementos tienen mayor importancia y cómo se relacionan entre sí.

Espacio en blanco

El espacio vacío también forma parte del diseño.

Ayuda a separar contenidos, destacar información, generar ritmo y evitar que las páginas resulten excesivamente densas.

Imágenes e ilustraciones

Las fotografías, ilustraciones y gráficos deben integrarse dentro del sistema editorial.

Su tamaño, posición y relación con el texto pueden modificar completamente la lectura de una página.

En publicaciones ilustradas, además, es especialmente importante coordinar el trabajo entre ilustración y composición.

Si estás desarrollando un proyecto de estas características puedes consultar mi servicio de ilustración editorial para libros y publicaciones.

Color

El color puede utilizarse para reforzar la identidad de una publicación, diferenciar capítulos, señalar categorías o establecer jerarquías.

Cuando el proyecto está destinado a impresión también deben tenerse en cuenta las condiciones de reproducción y las especificaciones solicitadas por la imprenta.

Paginación y folios

Los números de página parecen un elemento sencillo, pero forman parte del sistema de navegación del documento.

Su posición, estilo y relación con encabezados o secciones deben mantenerse coherentes durante toda la publicación.

¿Cómo es el proceso de maquetación de un libro o publicación?

Aunque cada proyecto necesita su propio flujo de trabajo, un proceso profesional suele atravesar varias fases.

1. Recepción y revisión de contenidos

Antes de comenzar es necesario conocer qué materiales componen la publicación:

  • Textos.
  • Fotografías.
  • Ilustraciones.
  • Tablas.
  • Gráficos.
  • Logotipos.
  • Referencias.

 

También conviene saber qué contenidos son definitivos y cuáles podrían cambiar, porque las modificaciones posteriores pueden afectar significativamente a la maquetación.

2. Definición del formato

Se establece el tamaño de página, orientación, extensión aproximada y, cuando corresponde, características relacionadas con impresión y encuadernación.

3. Creación de la retícula

Se diseña la estructura que servirá de base para organizar las páginas.

4. Desarrollo del sistema tipográfico

Se definen tipografías, tamaños, interlineados, pesos y estilos para cada nivel de información.

5. Diseño de páginas modelo

Antes de maquetar cientos de páginas puede resultar útil resolver varios tipos de página representativos.

Esto permite comprobar que el sistema funciona antes de extenderlo a todo el documento.

6. Maquetación del contenido completo

Una vez definida la estructura, comienza la incorporación del contenido real.

Durante esta fase aparecen numerosas situaciones particulares que deben resolverse manteniendo el sistema diseñado.

7. Revisión y correcciones

El documento pasa por sucesivas revisiones para corregir textos, imágenes, saltos, estilos y otros detalles.

Es recomendable diferenciar claramente entre corrección de contenidos y corrección de diseño, porque cambios importantes en el texto pueden modificar toda la composición.

8. Arte final y preparación para producción

Una vez aprobado el documento se generan los archivos necesarios para su destino final, ya sea imprenta, distribución digital o ambos.

¿Qué debe revisarse antes de enviar una publicación a imprenta?

La preparación de archivos para impresión es una parte esencial del trabajo editorial.

Las especificaciones concretas dependen siempre de la imprenta y del sistema de producción, pero normalmente será necesario revisar cuestiones como:

  • Formato final: comprobar que las dimensiones del documento sean correctas.
  • Sangrado: incluirlo cuando existan elementos que lleguen hasta el borde de corte.
  • Márgenes de seguridad: evitar colocar información importante demasiado cerca del corte.
  • Resolución de imágenes: comprobar que los recursos rasterizados tengan calidad suficiente para su tamaño de reproducción.
  • Color: utilizar el flujo y perfiles adecuados según las indicaciones de producción.
  • Tipografías: comprobar que se exporten o incrusten correctamente en el archivo final.
  • Transparencias y efectos: verificar su correcta reproducción.
  • Negros y sobreimpresiones: comprobarlos cuando el sistema de impresión lo requiera.
  • Páginas: revisar orden, numeración y cantidad total.
  • PDF final: generar el estándar solicitado por la imprenta.

 

No existe una única configuración válida para todos los trabajos. Las especificaciones de la imprenta deben comprobarse siempre antes de generar el arte final.

¿Qué es el sangrado en maquetación?

El sangrado es una extensión de imágenes, colores o elementos gráficos más allá del tamaño final de corte de una página.

Se utiliza cuando queremos que un elemento llegue exactamente hasta el borde de la publicación.

Durante el proceso de guillotinado pueden existir pequeñas variaciones. Si la imagen terminase exactamente en la línea teórica de corte, podría aparecer un pequeño borde blanco.

Al prolongarla más allá de ese límite se proporciona un margen de seguridad para realizar el corte.

La cantidad concreta de sangrado debe ajustarse siempre a las especificaciones solicitadas por la imprenta.

¿Qué resolución deben tener las imágenes de una publicación?

La resolución necesaria depende del sistema de reproducción y del tamaño al que vaya a utilizarse cada imagen.

En impresión editorial convencional es muy habitual trabajar con imágenes alrededor de 300 píxeles por pulgada a su tamaño final de reproducción, aunque no debe interpretarse como una regla universal para cualquier sistema de impresión.

Lo importante es comprobar que la imagen dispone de suficiente información para el tamaño y método de reproducción previsto.

Una fotografía puede tener unas dimensiones enormes en píxeles y funcionar perfectamente a gran tamaño, mientras que otra aparentemente similar puede perder calidad si se amplía demasiado.

¿Qué son las páginas maestras?

Las páginas maestras son estructuras que permiten definir elementos que se repiten a lo largo de muchas páginas.

Por ejemplo:

  • Numeraciones.
  • Encabezados.
  • Pies.
  • Retículas.
  • Fondos.
  • Elementos identificativos de sección.

 

Su utilización permite trabajar de manera considerablemente más eficiente y mantener la coherencia en documentos extensos.

¿Qué son los estilos de párrafo en maquetación?

Un estilo de párrafo agrupa diferentes propiedades tipográficas para poder aplicarlas de manera consistente.

En lugar de indicar manualmente que cada título debe utilizar determinada fuente, tamaño, color y espaciado, podemos crear un estilo denominado, por ejemplo, “Título de capítulo”.

Si posteriormente decidimos modificar ese título, podemos editar el estilo y actualizar automáticamente todos los elementos vinculados.

Esta metodología es fundamental cuando trabajamos con libros, catálogos, memorias y otros documentos de muchas páginas.

¿Qué programas utiliza un diseñador editorial?

Existen diferentes programas de maquetación, aunque algunos están especialmente orientados a publicaciones multipágina.

Adobe InDesign

Adobe InDesign es uno de los programas de referencia dentro del diseño y la maquetación editorial profesional.

Está específicamente pensado para crear publicaciones y permite trabajar con herramientas como:

  • Páginas maestras.
  • Estilos de párrafo y carácter.
  • Retículas.
  • Numeración automática.
  • Tablas de contenido.
  • Notas.
  • Bibliotecas.
  • Enlaces de imágenes.
  • Documentos extensos.
  • Exportación de PDF para impresión.

Affinity Publisher

Affinity Publisher es otra aplicación específica para maquetación y diseño de publicaciones y puede utilizarse para crear libros, revistas, folletos y otros documentos multipágina.

QuarkXPress

QuarkXPress ha tenido históricamente una presencia muy importante dentro del sector editorial y continúa siendo otra herramienta especializada en diseño y composición de publicaciones.

Adobe Illustrator y Photoshop

Adobe Illustrator y Photoshop pueden complementar el flujo de trabajo editorial, pero normalmente cumplen funciones diferentes.

Illustrator resulta útil para crear gráficos vectoriales, iconos, diagramas o ilustraciones y Photoshop para editar y preparar imágenes rasterizadas.

En un flujo profesional es habitual que los diferentes programas trabajen conjuntamente.

¿Se puede maquetar un libro en Word?

Sí, técnicamente es posible crear publicaciones sencillas en Microsoft Word, especialmente documentos fundamentalmente textuales.

Sin embargo, cuando necesitamos un control preciso sobre retículas, estilos complejos, imágenes, páginas maestras, gestión de color, sangrados o preparación profesional para imprenta, un programa específico de maquetación ofrece muchas más herramientas.

La elección dependerá de la complejidad y del destino final del documento.

¿Se puede maquetar un libro en Canva?

Canva permite crear documentos multipágina y puede resultar práctico para piezas sencillas.

Sin embargo, una publicación editorial extensa requiere normalmente herramientas específicas para gestionar estilos, cambios globales, numeraciones, textos largos, índices y otros aspectos técnicos.

Por eso, para libros, revistas, catálogos o memorias profesionales de cierta complejidad, suelen utilizarse aplicaciones específicamente desarrolladas para maquetación editorial.

Diseño editorial para impresión y diseño editorial digital

El medio final influye considerablemente en el diseño.

Una publicación impresa tiene dimensiones físicas concretas, encuadernación, papel, sistema de impresión y otras limitaciones materiales.

Una publicación digital, en cambio, se consume mediante una pantalla y puede incorporar otras necesidades relacionadas con tamaño, navegación o interacción.

Por eso no siempre resulta adecuado limitarse a exportar exactamente el mismo diseño para ambos soportes sin valorar cómo va a utilizarse.

¿Qué conocimientos necesita un buen maquetador?

Un buen profesional de la maquetación no necesita únicamente saber utilizar un programa.

Entre los conocimientos más importantes encontramos:

  • Tipografía.
  • Composición.
  • Jerarquía visual.
  • Retículas.
  • Legibilidad.
  • Tratamiento de imágenes.
  • Color.
  • Diseño gráfico.
  • Producción editorial.
  • Preparación de artes finales.
  • Funcionamiento de archivos para imprenta.
  • Organización de documentos extensos.

 

A todo esto se suma una habilidad menos visible pero fundamental: la atención al detalle.

Un pequeño error repetido en doscientas páginas deja de ser pequeño. Trabajar con documentos extensos requiere sistemas, precisión y revisiones constantes.

¿Qué hace que una maquetación sea buena?

Una buena maquetación no es necesariamente aquella que tiene más elementos o resulta visualmente más espectacular.

Debe responder correctamente al contenido y al lector.

Algunas características de una buena maquetación son:

  • La información se entiende con facilidad.
  • Existe una jerarquía clara.
  • La tipografía resulta legible.
  • Los estilos se utilizan de manera coherente.
  • Las imágenes están bien integradas.
  • Existe equilibrio entre contenido y espacio.
  • El ritmo de las páginas resulta agradable.
  • El diseño es coherente con el carácter de la publicación.
  • Los elementos técnicos están correctamente preparados.

 

En definitiva, el diseño debe ayudar al contenido y no competir constantemente con él.

Errores frecuentes en maquetación editorial

Algunos problemas aparecen una y otra vez cuando una publicación no se ha trabajado con un sistema editorial bien definido.

Utilizar demasiadas tipografías

Introducir muchas familias diferentes puede dificultar la coherencia.

Normalmente resulta más efectivo construir una jerarquía utilizando distintas variantes de un sistema tipográfico bien seleccionado.

No trabajar con estilos

Dar formato manualmente a cada elemento aumenta mucho las posibilidades de cometer errores y dificulta cualquier modificación posterior.

No utilizar una retícula

Sin referencias comunes es fácil que cada página termine funcionando de manera independiente y que desaparezca la sensación de conjunto.

Ignorar los márgenes

Un contenido excesivamente pegado a los límites físicos de la página puede resultar incómodo y generar problemas de corte o encuadernación.

Saturar las páginas

Intentar aprovechar cada centímetro disponible puede producir documentos visualmente agotadores.

El espacio en blanco también es una herramienta de diseño.

No pensar en la publicación completa

Una página puede funcionar perfectamente de forma aislada y, sin embargo, romper el ritmo cuando aparece dentro de una secuencia.

El diseño editorial requiere trabajar constantemente la relación entre página, doble página, sección y publicación completa.

No comprobar las especificaciones de imprenta

Preparar el archivo final sin conocer las condiciones de producción puede provocar problemas que no eran visibles durante el diseño.

Siempre debe consultarse con la imprenta qué características necesita antes de generar el archivo definitivo.

¿Cuándo necesitas contratar a un diseñador editorial?

Puede resultar recomendable contar con un profesional cuando tienes un contenido que debe transformarse en una publicación estructurada y necesitas que el resultado sea coherente tanto visual como técnicamente.

Por ejemplo, para desarrollar:

  • Un libro.
  • Una revista.
  • Un catálogo de productos.
  • Una memoria anual.
  • Un informe corporativo.
  • Un manual.
  • Un dossier comercial.
  • Una guía.
  • Una publicación ilustrada.

 

En estos proyectos no se trata simplemente de “hacer bonito” el documento. El diseño editorial ayuda a organizar información, facilitar la lectura y convertir contenidos dispersos en un sistema visual coherente.

Preguntas frecuentes sobre maquetación y diseño editorial

¿Qué es un maquetador?

Un maquetador es el profesional encargado de organizar textos, imágenes y otros elementos dentro de las páginas de una publicación siguiendo una estructura visual determinada.

¿Qué es un maquetador editorial?

Un maquetador editorial es un profesional especializado en la composición de libros, revistas, catálogos, informes, manuales y otras publicaciones.

¿Qué hace un diseñador editorial?

Un diseñador editorial crea el sistema visual de una publicación y puede definir formato, retícula, tipografías, jerarquías, colores, composición, tratamiento de imágenes y otros recursos gráficos.

¿Qué es la maquetación editorial?

La maquetación editorial es el proceso de organizar y componer los diferentes contenidos de una publicación dentro de sus páginas para conseguir claridad, coherencia y una lectura adecuada.

¿Diseñador editorial y maquetador son lo mismo?

No exactamente. El diseñador editorial suele definir el sistema y el concepto visual, mientras que el maquetador se encarga principalmente de desarrollar ese sistema sobre las páginas reales. Sin embargo, una misma persona puede realizar ambas funciones.

¿Un diseñador editorial es diseñador gráfico?

Sí. El diseño editorial es una especialidad dentro del diseño gráfico centrada en publicaciones y documentos estructurados.

¿Qué programa se utiliza para maquetar libros?

Adobe InDesign es uno de los programas más utilizados profesionalmente para maquetar libros y otras publicaciones. También existen alternativas como Affinity Publisher y QuarkXPress.

¿Qué se necesita para maquetar un libro?

Además de los contenidos, es necesario definir cuestiones como formato, márgenes, retícula, sistema tipográfico, estilos, jerarquías, imágenes y características de producción.

¿Cuánto tarda en maquetarse un libro?

Depende enormemente de la extensión y complejidad. Una novela fundamentalmente textual no requiere el mismo trabajo que un libro ilustrado, un manual con tablas o una publicación con cientos de gráficos e imágenes.

¿La maquetación incluye corrección de textos?

No necesariamente. Maquetación y corrección ortotipográfica son servicios diferentes, aunque pueden formar parte del mismo proyecto si así se acuerda previamente.

¿La maquetación incluye el diseño de portada?

No necesariamente. El diseño de cubierta puede incluirse dentro de un proyecto editorial completo o contratarse como una fase independiente. El alcance debe establecerse antes de comenzar el proyecto.

¿La maquetación incluye las ilustraciones?

Normalmente no. Crear las ilustraciones y maquetarlas son trabajos diferentes, aunque un profesional que sea también ilustrador puede encargarse de ambas partes si el proyecto lo requiere.

En resumen: qué hace un maquetador y un diseñador editorial

El maquetador editorial es el profesional que organiza los contenidos de una publicación y los transforma en páginas coherentes, legibles y preparadas para su destino final.

El diseñador editorial trabaja además en la definición del sistema visual que permitirá organizar esos contenidos: formato, retícula, tipografía, jerarquías, color, imágenes y ritmo gráfico.

Aunque podemos distinguir conceptualmente ambas funciones, en muchos proyectos una misma persona realiza tanto el diseño editorial como la posterior maquetación.

El objetivo final es siempre el mismo: conseguir que contenido y diseño trabajen juntos para que la publicación resulte comprensible, funcional, coherente y visualmente atractiva.

¿Quieres aprender más términos de diseño gráfico?

Si quieres profundizar en conceptos relacionados con diseño gráfico, tipografía, impresión, composición y comunicación visual, puedes consultar mi diccionario de diseño gráfico completo.

Encontrarás explicaciones y recursos sobre muchos de los términos utilizados habitualmente por diseñadores, ilustradores y profesionales creativos.

¿Estás buscando un diseñador gráfico o diseñador editorial para tu proyecto?

Si necesitas desarrollar un libro, catálogo, memoria, informe, dossier u otra publicación y buscas una profesional que pueda ayudarte con su diseño gráfico, estructura visual y maquetación, puedes escribirme a [email protected].

También puedes consultar mi portfolio profesional de diseño para ver una selección de proyectos realizados para diferentes clientes y marcas.

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Tania Izquierdo
[email protected]

Soy Tania Izquierdo, diseñadora gráfica e ilustradora especializada en branding e ilustración editorial. Desde hace más de diez años trabajo ayudando a empresas, editoriales y profesionales a desarrollar proyectos visuales estratégicos. En mi blog comparto guías, tutoriales y análisis basados en mi experiencia profesional para ayudar a otros diseñadores, ilustradores y creadores de contenido a mejorar su trabajo.

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