
16 Jun Letra itálica o bastardilla: qué es y cuándo utilizarla
Letra itálica o bastardilla: qué es y cuándo utilizarla
La letra itálica, también denominada italic y, en determinados contextos, bastardilla o cursiva, es una variante tipográfica que se diferencia de la letra redonda o romana por su inclinación y, en muchas familias, también por una construcción propia de determinados caracteres.
Se utiliza principalmente para introducir contraste dentro de un texto sin cambiar de familia tipográfica: marcar títulos de obras, extranjerismos no adaptados, determinadas expresiones o un énfasis puntual.
Sin embargo, conviene distinguir entre itálica, oblicua y tipografía cursiva o script, porque no describen exactamente lo mismo desde el punto de vista del diseño tipográfico.
¿Qué es la letra itálica?
Una itálica es un estilo tipográfico diseñado para acompañar a la versión recta de una familia.
Aunque suele presentar una inclinación hacia la derecha, una verdadera itálica no consiste necesariamente en coger las letras de la versión regular e inclinarlas mecánicamente.
El diseñador tipográfico puede modificar:
- La construcción de determinados caracteres.
- Las proporciones.
- Las terminaciones.
- El ritmo y espaciado.
- La influencia caligráfica de las formas.
Por ejemplo, en algunas familias la a o la g pueden adoptar en itálica una construcción diferente de la versión romana.
Estas modificaciones hacen que la itálica tenga personalidad propia y funcione de manera coherente junto al estilo regular.
¿Qué significa italic?
Italic es simplemente el término inglés utilizado habitualmente para identificar el estilo itálico de una fuente.
Por eso en programas de diseño podemos encontrar estilos como:
- Regular.
- Italic.
- Bold.
- Bold Italic.
Todos ellos pueden pertenecer a una misma familia tipográfica.
¿Qué es la letra bastardilla?
Bastardilla es una denominación tradicional utilizada en español para referirse a formas de escritura inclinadas y, en el ámbito tipográfico y editorial, puede utilizarse como equivalente de letra cursiva o itálica.
No necesitamos entender la bastardilla actual como un cuarto estilo independiente junto a romana, itálica y oblicua.
En textos editoriales podemos encontrar expresiones como: “Escribir una palabra en bastardilla” con el sentido de escribirla en cursiva o itálica.
Itálica y oblicua: ¿son lo mismo?
No exactamente.
Esta es la diferencia tipográfica más importante de este artículo.
Una itálica suele estar diseñada específicamente como una variante propia y puede modificar la construcción de los caracteres.
Una oblicua conserva en mayor medida las formas de la versión romana y las presenta inclinadas.
| Característica | Itálica | Oblicua |
|---|---|---|
| Inclinación | Habitual. | Habitual. |
| Construcción | Puede rediseñar significativamente algunos caracteres. | Suele mantener una construcción más próxima a la versión recta. |
| Influencia caligráfica | Puede ser notable. | Normalmente es menor. |
| Relación con la romana | Es una variante complementaria pero con diseño propio. | Se parece más directamente a una romana inclinada. |
Sin embargo, la terminología utilizada por cada familia tipográfica no siempre es completamente uniforme. Algunas fuentes sans serif denominan Italic a estilos cuya construcción se aproxima más a una oblicua.
¿Una letra oblicua es simplemente una regular inclinada?
Visualmente puede parecerlo, pero tampoco deberíamos asumir que cualquier estilo denominado Oblique se ha generado automáticamente aplicando una transformación.
Una oblicua profesional puede haber sido redibujada y ajustada específicamente para funcionar correctamente inclinada.
Por tanto, la diferencia importante no es “itálica diseñada frente a oblicua automática”, sino la mayor o menor transformación de las formas respecto a la versión recta.
¿Qué diferencia hay entre letra itálica y cursiva?
Aquí existe una pequeña dificultad terminológica porque la palabra cursiva se utiliza con dos significados diferentes.
En ortotipografía española, hablar de texto en cursiva suele significar simplemente utilizar el estilo itálico frente a la letra redonda.
Por ejemplo:
Texto en redonda → texto normal.
Texto en cursiva → estilo itálico.
Pero en clasificación tipográfica también podemos utilizar cursiva o script para describir familias que imitan distintos tipos de escritura manual o caligráfica.
Ese segundo concepto es diferente y lo explico en mi artículo sobre letra cursiva o tipografías script.
Itálica vs. tipografía script
| Itálica | Tipografía cursiva o script |
|---|---|
| Es normalmente un estilo dentro de una familia tipográfica. | Es una categoría de diseños inspirados en escritura manual. |
| Convive con una versión regular o romana. | Puede constituir una familia independiente. |
| Puede utilizarse dentro de textos largos para énfasis. | Suele utilizarse con mayor frecuencia en usos expresivos o display. |
| No necesita imitar directamente una escritura manual. | La apariencia manuscrita o caligráfica es una característica fundamental. |
Por tanto, no diría simplemente que “itálica y cursiva no son lo mismo”: depende de qué significado estemos dando a la palabra cursiva.
¿Cuándo se utiliza la letra itálica?
La cursiva o itálica tiene diferentes usos ortotipográficos. Las normas concretas pueden variar según el libro de estilo de una publicación, pero existen varios usos muy habituales.
1. Títulos de obras
Los títulos de obras de creación se escriben normalmente en cursiva dentro de un texto.
Por ejemplo:
Estoy leyendo Cien años de soledad.
Ayer volví a ver El padrino.
Esto incluye habitualmente obras como:
- Libros.
- Películas.
- Cuadros.
- Álbumes.
- Obras teatrales.
2. Extranjerismos no adaptados
Las palabras y expresiones procedentes de otras lenguas que no se han adaptado al español se escriben habitualmente en cursiva.
La cursiva avisa al lector de que estamos utilizando una forma ajena a las convenciones ortográficas habituales del español.
Esto no significa que cualquier palabra que tenga origen extranjero deba escribirse en cursiva: los extranjerismos ya adaptados se escriben normalmente en redonda.
3. Locuciones latinas no adaptadas
Muchas expresiones latinas utilizadas en su forma original se tratan del mismo modo que otros extranjerismos y se escriben en cursiva.
Por ejemplo:
a priori
modus operandi
Debemos distinguirlas de formas completamente incorporadas y adaptadas al español.
4. Énfasis dentro de un texto
También podemos utilizar la itálica para enfatizar una palabra o expresión concreta.
Por ejemplo:
No dije que fuese imposible, sino poco probable.
Conviene utilizar este recurso con moderación. Si medio párrafo aparece en cursiva, el contraste deja de cumplir su función.
5. Palabras mencionadas como palabras
Dependiendo del criterio editorial, la cursiva puede utilizarse para señalar un término del que estamos hablando como unidad lingüística.
Por ejemplo:
La palabra tipografía procede del griego.
En otros estilos editoriales pueden utilizarse comillas, por lo que conviene mantener siempre un criterio coherente dentro de la publicación.
6. Nombres científicos
En nomenclatura biológica, los nombres científicos de género y especie se componen convencionalmente en cursiva.
Es un uso especializado, pero constituye otro ejemplo habitual de la función diferenciadora de la itálica.
¿Las citas textuales se escriben en cursiva?
No como regla general.
Este es otro punto que corregiría respecto al texto anterior.
Una cita puede distinguirse mediante:
- Comillas.
- Un bloque de cita.
- Sangría.
- Tamaño o composición diferente.
Poner todas las citas automáticamente en cursiva no es una norma universal y puede incluso dificultar la lectura cuando son extensas.
Lo adecuado es seguir el criterio ortotipográfico o libro de estilo del proyecto.
¿Cursiva o comillas?
No son recursos completamente intercambiables.
La elección depende del elemento que estemos marcando.
| Uso | Tratamiento habitual |
|---|---|
| Título de un libro o película | Cursiva |
| Extranjerismo no adaptado | Cursiva |
| Énfasis puntual | Cursiva |
| Cita textual breve | Comillas según el estilo editorial |
| Término mencionado como palabra | Cursiva o comillas según el criterio editorial |
Por tanto, no utilizaría como norma general la cursiva “como alternativa a las comillas”. Cada recurso tiene funciones ortotipográficas diferentes.
¿La cursiva mejora la legibilidad?
No necesariamente.
La itálica crea contraste y puede ayudar a identificar determinados fragmentos, pero un texto largo compuesto completamente en cursiva puede resultar más difícil de leer que su equivalente en redonda.
Su principal función dentro de un cuerpo de texto es normalmente diferenciar o enfatizar, no aumentar por sí sola la legibilidad.
Si quieres profundizar en este concepto, puedes consultar mi artículo sobre legibilidad tipográfica.
¿Se puede crear una itálica inclinando manualmente una fuente?
Los programas de diseño pueden permitir simular una cursiva mediante una inclinación artificial cuando la familia no dispone del estilo correspondiente.
Sin embargo, no produce necesariamente el mismo resultado que una itálica diseñada específicamente.
Una verdadera variante itálica puede incorporar cambios en formas, proporciones y espaciado que una simple transformación geométrica no puede reproducir.
Cuando la familia incluye un estilo Italic u Oblique real, es preferible utilizarlo.
Itálica en familias serif y sans serif
Las itálicas no pertenecen exclusivamente a las tipografías serif.
Podemos encontrar estilos inclinados tanto en familias serif como sans serif.
En algunas familias serif la diferencia entre romana e itálica puede ser muy evidente y presentar una fuerte influencia caligráfica.
En muchas sans serif, en cambio, el estilo inclinado puede mantener una construcción mucho más próxima a la versión regular y comportarse visualmente como una oblicua.
No obstante, depende siempre del diseño de la familia concreta.
Itálica dentro de una familia tipográfica
Una familia puede contener estilos como:
- Regular.
- Italic.
- Medium.
- Medium Italic.
- Bold.
- Bold Italic.
Esto permite utilizar diferentes pesos manteniendo el contraste entre romana e itálica.
Por ejemplo, si utilizamos una palabra en negrita y además necesitamos el estilo itálico, lo adecuado sería utilizar el estilo Bold Italic diseñado por la propia familia si está disponible.
La itálica como recurso de jerarquía
Además de sus usos ortotipográficos, podemos utilizar una variante itálica como recurso dentro de un sistema editorial.
Por ejemplo, puede aparecer en:
- Entradillas.
- Pies de imagen.
- Subtítulos.
- Destacados.
- Créditos.
Pero utilizar itálica en estos elementos es una decisión de diseño, no una obligación tipográfica.
La jerarquía puede construirse también mediante cuerpo, peso, color, posición o espacio.
Itálica en HTML: <em> y <i>
En una página web conviene diferenciar entre el aspecto visual y el significado semántico.
La etiqueta:
<em>texto</em>
se utiliza para marcar énfasis semántico.
Mientras que:
<i>texto</i>
puede utilizarse para texto que se distingue de la prosa normal por una voz, término técnico, taxonomía u otro tratamiento convencional sin implicar necesariamente énfasis.
El navegador suele mostrar ambos elementos en cursiva por defecto, pero su significado estructural no es idéntico.
Errores frecuentes con la letra itálica
Decir que una itálica es simplemente una romana inclinada
Una verdadera itálica puede incluir caracteres rediseñados y una construcción propia.
Confundir itálica y oblicua
La oblicua suele conservar más directamente las formas de la versión recta.
Confundir cursiva tipográfica con tipografía script
En ortotipografía, cursiva puede ser sinónimo de itálica; como clasificación de fuentes, una cursiva o script describe diseños de aspecto manuscrito.
Poner todas las citas en cursiva
No existe esa regla general. Las citas suelen resolverse mediante comillas o composición específica.
Escribir en cursiva cualquier palabra de origen extranjero
Los extranjerismos ya adaptados al español se escriben normalmente en redonda.
Abusar de la cursiva para destacar
Cuando se utiliza constantemente pierde contraste y puede perjudicar la lectura.
Crear una falsa itálica cuando existe una variante real
Siempre que sea posible, conviene utilizar el estilo diseñado específicamente dentro de la familia.
Preguntas frecuentes sobre la letra itálica
¿Qué es la letra itálica?
Es un estilo tipográfico normalmente inclinado que acompaña a la versión romana de una familia y que puede incluir modificaciones específicas en la construcción de sus caracteres.
¿Qué es la letra bastardilla?
Es una denominación tradicional que en tipografía y edición puede utilizarse para referirse a la letra cursiva o itálica.
¿Itálica y oblicua son lo mismo?
No exactamente. Una itálica puede presentar formas rediseñadas y mayor influencia caligráfica, mientras que una oblicua suele conservar más directamente la construcción de la versión recta.
¿Itálica y cursiva son lo mismo?
En ortotipografía, cursiva se utiliza habitualmente como equivalente de itálica. Sin embargo, “tipografía cursiva” también puede referirse a las fuentes script o manuscritas, que son un concepto diferente.
¿Cuándo se usa la cursiva?
Entre sus usos habituales están los títulos de obras, determinados extranjerismos no adaptados, expresiones latinas, nombres científicos y el énfasis puntual.
¿Las citas se escriben en cursiva?
No como norma general. Las citas pueden componerse mediante comillas o bloques específicos según el estilo editorial.
¿Puedo inclinar una fuente para crear una itálica?
Puede simularse visualmente, pero no equivale necesariamente a utilizar una variante itálica diseñada expresamente.
En resumen: itálica, oblicua y bastardilla
La letra itálica es una variante tipográfica que normalmente presenta inclinación y puede incorporar formas específicamente rediseñadas respecto al estilo romano.
La oblicua suele mantener una construcción más próxima a la versión recta y aplicar una inclinación, mientras que bastardilla es una denominación tradicional utilizada en español para referirse a la cursiva o itálica.
La palabra cursiva requiere algo más de contexto: en ortotipografía suele equivaler a itálica, pero una tipografía cursiva o script es una categoría de fuentes inspiradas en la escritura manual.
Y, sobre todo, la cursiva debe utilizarse con una función clara: diferenciar, enfatizar o aplicar una convención editorial, no simplemente inclinar texto porque resulte más decorativo.
¿Quieres aprender más sobre tipografía?
Si quieres profundizar en conceptos relacionados con tipos de letra y composición, puedes consultar mi guía sobre tipografía, las diferencias entre serif y sans serif y mi artículo específico sobre tipografías cursivas o script.
También puedes consultar mi Diccionario de Diseño Gráfico Completo.
¿Necesitas ayuda con un proyecto de diseño editorial?
Si necesitas desarrollar o maquetar un libro, publicación, informe u otra pieza donde la tipografía y la jerarquía editorial tengan un papel importante, puedes consultar mis servicios de diseño editorial.
También puedes escribirme a info@taniaizquierdo.com o consultar mi portfolio profesional de diseño.

No hay comentarios